Nº Reg. Sanitario C-36-002587

Terapia de pareja y sexología en Vigo

Los problemas de pareja y la sexología son dos ámbitos de especialidad en Adamia Psicología.

Saber más

Trastornos de la conducta alimentaria en Vigo

En Adamia Psicología estamos especializadas en terapia con trastornos como la bulimia, la anorexia y el trastorno de atracones.

Saber más

Trastornos Infantiles en Vigo

En la consulta de Adamia Psicología en Vigo realizamos terapias en casos de acoso escolar (bullying), problemas de conducta y déficit de atención e hiperactividad (TDAH).

Saber más

Consulta de psicología en Vigo

Adamia Psicología es una consulta de psicología en Vigo en la que encontrarás aspectos clave para el buen desarrollo de los más pequeños de la casa, así como un soporte para aquellos adultos que también lo necesiten.

Nuestras terapias comprenden los Trastornos de la conducta alimentaria, trastornos infantiles y Terapia de Pareja y Sexología.

Contamos con años de experiencia profesional aplicando los tratamientos psicológicos más avanzados para cada caso.

En Adamia Psicología te garantizamos una atención totalmente personalizada y de calidad.

En nuestra consulta de psicología en Vigo trabajamos para ayudarte a encontrar el bienestar emocional que buscas, en un espacio pensado para que te reencuentres, recuperes tu estabilidad y puedas vivir en armonía tu vida.

Atendemos en consulta con cita previa. Llámanos o mándanos un email, te atenderemos al momento.

Tarifas

  • Ico oferta

    Primera consulta al 50% de descuento.
    Precio 30€

  • Ico consulta

    Terapia individual o de pareja, consultas aisladas.
    Precio 60€

  • Ico bono

    Bono 5 sesiones (individual o pareja).
    Precio 200€ 40€/sesión

  • Ico género

    Mismos precios para terapia individual y de pareja.

  • Ico Registro
    Nº Registro Sanitario
    C-36-002587
  • Ico Skype
    Atención psicológica
    vía Skype
  • Ico Cita Previa
    Atención en consulta
    con cita previa
  • Ico Teléfono
    Llámanos e infómate
    628 252 847680 205 734
Lucía Trigo Millán

LucíaTrigo Millán

Número de colegiada G-5056.

Estudia psicología (rama clínica) en la Universidad de Santiago de Compostela. Posteriormente, realiza el Máster Sanitario de Práctica Clínica con la Asociación Española de Psicología Clínica Cognitivo Conductual (AEPCCC).

Especialidad adquirida: Psicóloga Sanitaria Colegiada: G-5056.

Entra en contacto con la Asociación de Bulimia y Anorexia de Pontevedra (ABAP), en la que lleva a cabo la labor de psicóloga, participando en un programa de formación de 200 horas.

Tras esta formación, decide comenzar con Adamia Psicología junto con la psicóloga Rosalía Campos.

En 2018 realiza un curso de Técnicas en Terapia Breve para mejorar el abordaje de los diferentes casos que se ven en consulta.

Rosalía Campos Álvarez

RosalíaCampos Álvarez

Número de colegiada G-5248.

Estudia psicología (rama clínica) en la Universidad de Santiago de Compostela.

Especialidad adquirida: Psicóloga Sanitaria Colegiada: G-5248.

Entra en contacto con la Asociación de Bulimia y Anorexia de Pontevedra (ABAP), en la que lleva a cabo la labor de psicóloga, además de adquirir un certificado oficial de posgrado de 400 horas. Posteriormente, trabaja como psicóloga en un gabinete privado especializado en Terapia de Pareja y Sexología y colabora con un proyecto didáctico llamado Pornoeducativo, dirigido por psicólogos y sexólogos. Además, en el presente ejerce como psicóloga en un centro especializado en Trastornos de la Conducta en adolescentes, abordando los casos de Trastornos de Alimentación.

Tras esta formación, decide comenzar con Adamia Psicología junto con la psicóloga Lucía Trigo.

Últimas noticias de Adamia Psicología

Aprende a relajarte utilizando tu respiración

Aprende a relajarte utilizando tu respiración

10/04/2019

En nuestra consulta de psicología en Vigo recordamos a nuestros pacientes la importancia de parar un momento al día y tomar un tiempo para uno/a mismo/a. Este paso, que parece tan sencillo, lo vamos posponiendo a lo largo del día, porque no tenemos tiempo, porque tenemos muchas cosas que hacer, porque tenemos que cuidar de otros, porque vamos con prisa a todos los sitios… Por eso en Adamia Psicología, solemos recordarlo, ya que el cuidado de cada persona a nivel individual nos parece importantísimo para su propio bienestar.

Una de las pautas que utilizamos en Adamia Psicología para cuidarnos y tomarnos un tiempo es usar nuestra respiración. En los momentos en los que nos inundan pensamientos negativos, emociones desagradables y/o no podemos gestionar de forma adecuada una situación, la respiración nos ayuda a anclarnos al presente y a centrarnos en nuestro cuerpo en el aquí y el ahora. Esto nos permite no dejarnos llevar por el bucle negativo al que estamos acostumbrados en esas ocasiones.

Para poder generalizar nuestra respiración a esas situaciones, es importante que vayamos practicando día a día; antes de dormir, en el momento en el que lleguemos a casa y podamos descansar, cuando acostemos a los/as hijos/as… para que poco a poco, nos vayamos acostumbrando a realizarla y nos sea más fácil hacerla en otros lugares.

Cómo realizar una práctica de respiración aunque no estemos en casa

  1. Colócate de forma cómoda sobre el asiento en el que te encuentras, apoyando tus manos sobre tus piernas y la espalda al respaldo o pared.

  2. Si puedes, cierra tus ojos y empieza a coger aire por la nariz y a soltarlo por la boca, de forma lenta y profunda.

  3. Intenta llenar el abdomen con el aire que entra, llevando la atención a ver cómo se va llenando tu cuerpo y cómo se vacía después. Si nunca has realizado respiración abdominal, al principio puedes sentirte tenso y pensar que no te llega todo el aire. Date tiempo y ten paciencia, poco a poco, con práctica, lo irás consiguiendo.

  4. Haz 10-15 respiraciones profundas, centrando la atención en esa respiración y nota como tu cuerpo se va relajando con cada respiración.

En Adamia Psicología, hacemos prácticas guiadas de relajación dónde utilizamos esta respiración. De esta forma, nuestros pacientes, primero aprenden cómo respirar y cómo relajarse, para después poder realizarlo en el momento que necesiten, fuera de nuestra consulta de psicología en Vigo

Tomarse un tiempo al día para estar en calma es importante. Como veis, no es necesario, buscar mucho tiempo para hacerlo. Párate a respirar y nota como tu cuerpo se relaja.

 

Adamia Psicología
Consulta de psicología en Vigo

Llámanos al 628 25 28 47 – 680 20 57 34
Escríbenos a info@adamiapsicologia.es

 

"No sé qué me sucede en las relaciones sexuales”

"No sé qué me sucede en las relaciones sexuales”

27/03/2019

En nuestra consulta de psicología en Vigo, muchas veces nos encontramos con comentarios como este. La desinformación y la poca educación sexual, que todavía existe, no permite en muchos casos, un auto conocimiento de lo que nos gusta o no nos gusta en cuanto al sexo. Debido a esto, son muchas las personas que refieren notar que algo falla en sus relaciones sexuales.

Si atendemos directamente al manual diagnóstico que seguimos las personas que nos dedicamos a la salud mental, el DSM-5, entendemos que las disfunciones sexuales son aquellas alteraciones que se dan en el curso de una relación sexual. La cuestión de este diagnóstico es que estas alteraciones se dan, por lo general, bajo la subjetividad de la persona. Es decir, nos vamos a comparar según lo que conocemos y hemos aprendido con respecto a la sexualidad, lo que nos han contado y hemos escuchado, lo que consideramos “normal”. En Adamia Psicología nos planteamos lo siguiente: ¿esta comparación es válida? ¿qué es lo normal en las relaciones sexuales?

Leyendo a María Esclapez (@maria_esclapez; psicóloga, sexóloga española) en su libro Inteligencia Sexual, nos plantea si las disfunciones sexuales son realmente disfunciones, refiriéndose precisamente a esta subjetividad. Pone el ejemplo de una mujer que quiere tener relaciones sexuales una vez a la semana con su pareja y que, en cambio, su pareja quiere mantenerlas tres veces a la semana y nos plantea si realmente la mujer tiene bajo deseo sexual. Realmente este “bajo deseo sexual” es subjetivo y puede haber factores que afecten a esta decisión.

Si hablamos de los factores que pueden afectar en nuestras relaciones sexuales, en Adamia Psicología consideramos, desde el punto de vista psicológico los siguientes:

  • Pensamientos: por ejemplo, presión que nos auto imponemos a la hora de “no fallar” en nuestros encuentros sexuales.
  • Emociones: culpa, frustración, ansiedad… debido a no realizar prácticas placenteras o tener un mal concepto acerca de la sexualidad.
  • Conductas: aprendizaje comportamental inadecuado o deficitario que nos impide disfrutar de las relaciones sexuales.

En estos casos, en nuestra consulta de psicología en Vigo, trabajamos en estos tres factores, proporcionamos educación en cuanto a una sexualidad sana que nos permita obtener placer en los encuentros sexuales y desmontamos mitos que existen en este ámbito, como podéis leer en este artículo.

En Adamia Psicología, creemos que el auto conocimiento es imprescindible para poder tener relaciones sexuales en las que disfrutemos con nuestro compañero/a.

 

Adamia Psicología
Consulta de psicología en Vigo

Llámanos al 628 25 28 47 – 680 20 57 34
Escríbenos a info@adamiapsicologia.es

¿Cómo eliminar pensamientos obsesivos?

¿Cómo eliminar pensamientos obsesivos?

26/03/2019

¿Cuándo un pensamiento se vuelve obsesivo? Una obsesión se define como un pensamiento circular (en bucle), a veces absurdo, a veces extraño, que el sujeto no es capaz de eliminar de su cabeza y al cual le dedica muchas horas a lo largo del día. Las obsesiones son, por definición, pensamientos inútiles ya que no conducen a nada, ni a cambiar una situación, ni a cambiar un comportamiento, simplemente bloquean a la persona.

Desde Adamia Psicología sostenemos que no sólo tienen obsesiones personas típicamente obsesivas (como podría suceder en los Trastornos de la Conducta Alimentaria), también en personas con otros rasgos de personalidad un tema en particular puede volverse obsesivo (por ejemplo, si se atraviesa un momento vital estresante). Una obsesión conecta con alguna parte de nuestra personalidad, de nuestro pasado, de nuestras experiencias…y cuánta más atención se le presta, más importante nos parece y más emociones desagradables genera. Una obsesión interfiere en la vida del sujeto, ya que implica gastar mucha energía mental y, en consecuencia, también física. Todo gira en torno a ese tema y se desarrolla el pensamiento distorsionado llamado “Filtro Mental” que lleva al sujeto a seleccionar de cada situación sólo aquellos detalles que conecta con el pensamiento obsesivo. Un ejemplo de Filtro Mental podría ser examinar al detalle todo lo que hace, dice, expresa…esa persona que me ha fallado y con la cual estoy obsesionada (pensemos en relaciones en las que se ha experimentado decepción). Este tipo de razonamiento distorsionado, además de no permitirle al sujeto ver la realidad tal y como es (sólo filtra un trocito), se encargará de reforzar todavía más el pensamiento obsesivo, es como darle más leña al fuego.

Otro comportamiento típico de las obsesiones es hablar constantemente de ellas (con lo que les prestamos cada vez más atención y les dedicamos más tiempo). Este comportamiento en su justa medida es bueno, ya que estamos expresando una emoción y la compartimos con otra persona, pero se convierte en disfuncional cuando pasa el tiempo, incluso los años, y el tema de conversación sigue siendo el mismo. Ahí es cuando la obsesión nos ha bloqueado. Si algo nos obsesiona, debemos alejarnos de ello (física y emocionalmente), y emplear nuestra energía en otras actividades o personas.

Como psicólogas en Vigo creemos que lo mejor que se puede hacer cuando un pensamiento se vuelve obsesivo es centrar la atención en otras cosas, en otras actividades e intentar poner el foco en otra parte. ¿Por qué? Pues porque las obsesiones se retroalimentan cuánta más atención les prestamos. Funcionarían como una bombilla, cuánto más la miramos más ciegos nos deja y, sin embargo, si miramos para otra parte podemos olvidarnos hasta de que está encendida.

Lo primero para eliminar una obsesión es aceptar que está ahí, que en este preciso momento estoy teniendo un pensamiento rumiante. Una vez aceptada, debo saber que es sólo un pensamiento, no una realidad, sólo un pensamiento que viene de una emoción que estoy sintiendo ahora mismo. La clave estará en entender que lo que pienso no es una verdad, es sólo un pensamiento. Y que si no le prestamos atención, desaparecerá. De esta manera, no estaré luchando contra mi obsesión, no estaré frustrándome por no poder sacármela de la cabeza…simplemente la estaré aceptando y, poco a poco, irá perdiendo fuerza.

Una metáfora que funciona muy bien para estos pensamientos obsesivos es imaginar que son como nubes en el cielo, de manera que estamos aceptando que están ahí y que están nublando el día, pero que en cuanto venga una ráfaga de viento se irán.

Adamia Psicología
Consulta de psicología en Vigo

Llámanos al 628 25 28 47 – 680 20 57 34
Escríbenos a info@adamiapsicologia.es

La exposición a contenido violento en televisión y móviles aumenta la violencia en niños y adultos

La exposición a contenido violento en televisión y móviles aumenta la violencia en niños y adultos

20/03/2019

Actualmente, es MUCHO el contenido violento que se difunde a través del televisor y de las redes sociales. Vivimos en un estado de violencia permanente. Y es que está al alcance de todos grabar con un móvil una pelea, un tiroteo o, incluso, una violación. Hemos llegado a un punto donde los límites son casi inexistentes o muy difusos, en el que “todo vale”. Son muchos los canales de televisión que difunden imágenes totalmente inapropiadas que lejos de sensibilizar, aumentan los casos de violencia (en el aula, en la calle o violencia sexual). Sólo hace falta encender el televisor para ver que los valores se van perdiendo, al tiempo que la violencia va alcanzando límites cada vez más elevados, y más elevados…

Lo que hoy, desde Adamia Psicología, queremos defender es que exponer a personas vulnerables (niños) o a personas con ciertos impulsos no controlados (ya sean sexuales o agresivos) a contenido violento del tipo que sea, aumenta la probabilidad de que estos comportamientos se repitan. Si aumentara la moralidad y disminuyera el morbo, estas imágenes no se difundirían. Sólo si lo que se pretende es crear una sociedad cada vez más violenta y con menos valores. De nada sirve quedarnos en la queja de “la sociedad cada vez va peor, cada vez se cometen más atrocidades…” si nosotros mismos lo estamos impulsando (bien exponiéndolo en los canales de televisión, bien quedándonos pasmados delante de la pantalla mientras aparecen las imágenes, bien si buscamos en Internet el vídeo de la pelea, bien si me lo envían o lo envío por un grupo de Whatsaap...). Todos podemos estar contribuyendo directa o indirectamente a esta situación.  

Si volvemos al efecto que esto puede producir en niños y niñas, un artículo del periódico El Mundo, afirma que el 95% de la programación televisiva difunde contenidos violentos, y que es la exposición a ellos lo que incrementa los casos de bullying en los colegios (y esto es algo que podemos corroborar desde la Terapia Infantil que llevamos a cabo). Los niños empiezan a ver como normal y común aquello que no lo es. Lo mismo sucede con las redes sociales o con los videojuegos. Un claro ejemplo de ello, es el atentado que se llevó a cabo en Nova Zelanda hace unos días, donde el vídeo publicado por el asesino simula un videojuego muy conocido.

Cientos de estudios sobre los efectos de la violencia en la televisión en los niños y los adolescentes han encontrado que los niños pueden:

- volverse "inmunes" al horror de la violencia.
- aceptar la violencia como un modo de resolver problemas.
- imitar la violencia que observan en la televisión.
- identificarse con ciertos caracteres, ya sean víctimas o agresores. 

Y en lo que se refiere a los adultos, desde el campo de la psicología sabemos que el perfil de un potencial violador o pedófilo es el de una persona que no sabe canalizar sus impulsos sexuales, que quizás también haya aprendido que la manera de relacionarse sexualmente es ésa, o bien que su impulsividad hace que su fuente de excitación esté en obligar y someter a otra persona a mantener relaciones sexuales forzadas y agresivas. Pues bien, si a una persona en esta situación le permitimos el lujo de ver o insinuar imágenes o vídeos de agresiones sexuales, estaremos dando en la diana, estaremos encendiendo ese botón del impulso sexual no controlado. Porque entenderá que otras personas también hacen eso que a él (ella) le gustaría y que es más normal de lo que parece.

Y lo mismo sucedería en los casos de malos tratos. Quien maltrata se deja llevar por sus impulsos y sus inseguridades, y la exposición a contenido así contribuye a que cada vez sean más los casos de violencia de género, de violencia hacia personas mayores…El espectador tiende a normalizar aquello que ve.

Con el suicidio pasaría algo similar.

Esto no implica que la violencia en la televisión o redes sociales sea la única fuente de agresividad o de comportamiento violento, pero es ciertamente un factor contribuyente significativo.

Sea como sea, debemos cortar la exposición a estos contenidos tan nocivos si queremos mantener unos valores e ideales dentro de una sociedad sana y estable psicológicamente.

Adamia Psicología
Consulta de psicología en Vigo

Llámanos al 628 25 28 47 – 680 20 57 34
Escríbenos a info@adamiapsicologia.es

Hambre emocional... ¿Qué es?

Hambre emocional... ¿Qué es?

¿Alguna vez has sentido que comías sin tener realmente hambre? ¿En algún momento del día cuando llegas muy cansado/a comes para sentir alivio? ¿Te sueles premiar con algún alimento después de un largo día de trabajo o problemas? En nuestra consulta de psicología en Vigo vemos situaciones como estas, y es a las que nos referimos como hambre emocional ya que usamos a la comida como sustituta de una gestión emocional más adecuada.

En Adamia Psicología consideramos que es importante conocer cómo funciona nuestro organismo ante este hambre emocional y porqué puede volverse en nuestra contra convirtiéndose en un círculo vicioso. 

Emociones asociadas al hambre emocional

Las emociones que podemos encontrar asociadas al hambre emocional son variadas. En nuestra consulta de psicología en Vigo trabajamos en estos casos la soledad, la tristeza, la ansiedad, el aburrimiento…. Aprender a gestionar estas emociones sin tener la alimentación de por medio es la base para poder superar el hambre emocional. También es importante conocer qué pensamientos están junto a estas emociones. Suelen ser interpretaciones negativas de la realidad (pensamientos distorsionados), que asociamos a emociones desagradables y que dependen de nuestro aprendizaje previo, nuestra educación, nuestra sociedad....

En este ejemplo, vemos como una situación normal como puede ser estar un sábado sola en casa, interpretada de forma negativa puede generar que aumenten los sentimientos de soledad, tristeza, ansiedad y conducta de comer compulsivamente. Esto, a su vez, lleva a la persona a tener sentimiento de culpa, probablemente derivado de pensamientos relacionados con la idea sobrevalorada de delgadez que nos proporcionada la sociedad, lo que la lleva a tener conductas compensatorias coherentes con ese pensamiento y esa emoción, pero que a la larga no le ayudan.

Por qué continúa y se genera el círculo vicioso

Principalmente porque queremos recompensas a corto plazo, inmediatas. Cuando comemos para no “sentirnos mal” sentimos un alivio rápido, pero momentáneo. Si no aprendemos a gestionar estos sentimientos de otra forma, vamos a seguir deseando ese alivio, a pesar de que a largo plazo nos empeora. En Adamia Psicología proporcionamos a los pacientes herramientas para gestionar estas emociones asociadas a la alimentación, para que puedan tener una relación sana con la comida. Lo primero que tienen que hacer es aceptar qué tipo de recompensa quieren, si a corto plazo o a largo plazo. Cuando perciben que a corto plazo no les ha funcionado y quieren intentarlo a largo plazo, es cuando se empieza a trabajar toda esa gestión emocional, para que paulatinamente, puedan ir "des-asociando" la conducta de comer a su gestión emocional.

Si crees que estas pasando por algo parecido y crees que por ti solo/a no puedes superarlo, no dudes en consultar con un/a profesional de la psicología especializado/a en estos casos.

 

Adamia Psicología
Consulta de psicología en Vigo

Llámanos al 628 25 28 47 – 680 20 57 34
Escríbenos a info@adamiapsicologia.es

 

 

La relación entre la autocrítica constructiva y la autoestima

La relación entre la autocrítica constructiva y la autoestima

06/03/2019

Todas las personas nos identificamos con ciertas fortalezas (o virtudes, cualidades…) y ciertas debilidades (o defectos para algunos). No existe la perfección y equivocarnos es lo que nos convierte en humanos. La auto-estima, se define como el valor que nos otorgamos a nosotros mismos, lo que nos queremos y amamos, algo imprescindible para ser felices. Pues bien, ¿creéis que tener una buena autoestima consistirá en reconocer sólo nuestras fortalezas para así tener una visión positiva de nosotros mismos? La respuesta correcta es NO. Tan importante será reconocer nuestras virtudes como nuestros defectos, para poder desarrollar así una visión lo más realista y objetiva de nosotros mismos. Hablar tanto de nuestras virtudes como de nuestros defectos es lo que nos permitirá alcanzar la madurez emocional que cualquier adulto necesita para ser feliz y vivir en consonancia con los demás. Y a ello se le conoce por el nombre de auto-crítica.

No obstante, existen dos tipos de auto-crítica; la primera de ellas no es útil en ninguna de sus manifestaciones (la auto-crítica destructiva) y la segunda es la que permite crecer y madurar como personas (la auto-crítica constructiva). Si os fijáis, tienen el mismo efecto que las críticas que se reciben de los demás; éstas pueden ser destructivas y generar malestar: “eres un desastre en tu trabajo, todo lo haces mal”, o constructivas y permitir aprender y mejorar: “esta vez no ha salido bien, pero no te preocupes, valora más los informes de años pasados la próxima vez, consulta tus dudas a tus compañeros e irá saliendo mucho mejor poco a poco”. Estos dos tipos de crítica hacia los demás se ven muy claros en Terapia de Pareja, donde si son destructivas llevarán a conflicto, pero si son constructivas (y se tiene la madurez suficiente para asimilarlas y entenderlas) llevarán a una buena comunicación.

La auto-crítica destructiva o negativa (muy presente en personas con baja autoestima, por ejemplo, en la esfera de los Trastornos de la Conducta Alimentaria) es aquella en la que la persona se limita a insultarse, a culpabilizarse, a ridiculizarse y a menospreciarse. Por ejemplo, con expresiones como “soy ridículo/a”, “estoy gordo/a”, “no hago nada bien”, “nadie me va a querer”, “soy feo/a”…Constituyen el lenguaje que se tiene hacia uno mismo y contribuirán a que la autoestima se destruya cada vez más. Este tipo de auto-crítica crea muchas inseguridades y busca la sobre-protección, lo que lleva a estas personas a oponerse todavía más a desarrollar la auto-crítica constructiva, ya que tienen miedo de asumir sus propios errores (aceptar que han hecho las cosas mal), y enfrentarse a esas situaciones, todo ello por miedo e inseguridad.

La auto-crítica constructiva o positiva (presente en personas con alta autoestima o autoestima segura) es aquella que le permite al sujeto hablar de lo que no ha salido bien, de aquello en lo que se ha equivocado, de aquello en lo que ha errado o en lo que se ha dejado llevar por el impulso y las emociones del momento. La auto-crítica constructiva parte del sentido de entender que equivocarse es algo normal, que el error es la oportunidad que tenemos para mejorar y seguir creciendo como personas, y que pedir disculpas es síntoma de madurez emocional. Ser auto-críticos de una manera constructiva significa que hablar de las propias debilidades no da miedo ni vergüenza porque es algo normal, no nos convierte en personas malas ni inferiores, sino todo lo contrario. Las personas que hablan con facilidad de sus errores, piden disculpas o se ríen de aquello que no les ha salido bien, desarrollan una buena aceptación de sus emociones y con ello mucha más madurez emocional y una autoestima segura y estable. Son personas que se tratan a sí mismas con mucho más respeto y cariño y, por ende, también a los demás.

Así que, desde Adamia Psicología os animamos a que desarrolléis más auto-crítica constructiva y dejéis a un lado la inútil y demoledora auto-crítica destructiva. ¿Qué opináis?

Adamia Psicología
Consulta de psicología en Vigo

Llámanos al 628 25 28 47 – 680 20 57 34
Escríbenos a info@adamiapsicologia.es

Ver más publicaciones

Ico Play

Síguenos en Facebook