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Problemas alimenticios - Adamia
Especialidades

Trastornos de la conducta alimentaria en Vigo

En nuestra consulta de psicología en Vigo tratamos trastornos de la conducta alimentaria como la bulimia, la anorexia y el trastorno de atracones. Entre las especialidades de Adamia Psicología se encuentran las terapias con los trastornos alimentarios, cada vez más latentes en nuestra sociedad.

En este punto tratamos no sólo a los más pequeños, sino también a todas las personas que consideren que llevan a cabo prácticas alimentarias que les perjudican o los incapacita de alguna forma u otra en su vida cotidiana.

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Si necesitas más información sobre los trastornos o el método de tratarlos no dudes en contactar con nosotras, te informaremos y aconsejaremos lo mejor.

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Atracones - Adamia

Trastorno de atracones

El trastorno de atracones podría considerarse uno de los grandes desconocidos de los trastornos alimentarios, ya que ni se le conoce ni se le menciona tanto como a la anorexia o a la bulimia.

Su principal característica es la ingesta de grandes cantidades de comida durante un período corto de tiempo, pero sin la posterior compensación como sucede en la bulimia.

Hay quien lo considera como una adicción a la comida y, son muchos los pacientes que así lo expresan en consulta, ya que cuando empiezan a comer sienten que no pueden parar y este hecho se produce de forma rutinaria. Además, suelen comer solos para que nadie los vea porque se sienten avergonzados y culpables.

Entre los factores que pueden estar presentes encontramos la ansiedad o el estrés. En ocasiones se da en estudiantes que se pasan temporadas largas estudiando en casa durante horas y comen para aliviar esa sensación de ansiedad al estudiar, terminando por convertirse ese hábito de comer en algo habitual para eliminar cualquier tipo de ansiedad. También en momentos de tensión familiar, como en una separación o en un divorcio, las personas necesitan comer para aliviar esa ansiedad. Los perfiles son muy variables pero suele haber coincidencia en el comienzo que se retorna a la adolescencia tardía o a la veintena.

Uno de los problemas más graves del trastorno de atracones es que a veces está asociado a la obesidad (se estima que entre un 20 y un 30% de los pacientes con trastorno por atracón presentan obesidad). Sin embargo, hay muchos patrones en cuanto al peso de las personas con este trastorno, que van desde el ‘normopeso’ hasta la obesidad, pasando por el sobrepeso.

Debido a la gravedad del trastorno es importante tratarlo a tiempo. El tratamiento psicológico consiste en la combinación de una terapia cognitiva con estrategias conductuales para disminuir los atracones así como para facilitar la pérdida de peso a corto plazo.

Además se trata la ansiedad si se considera la causa de los atracones, también se habla sobre las creencias erróneas sobre la comida y se tratan de eliminar los pensamientos disfuncionales que puedan estar interrumpiendo la mejoría del paciente. Como en todos los trastornos alimentarios no es suficiente con la terapia psicológica, sino que el tratamiento es multidisciplinar: psicólogos, nutricionistas y psiquiatras principalmente, son los que tratan este tipo de problemas.

Bulimia - Adamia

Bulimia

La bulimia nerviosa tiene principalmente los síntomas de atracones y vómitos. Por lo general empiezan restringiendo algunos alimentos, considerados hipercalóricos, que serán los que ingieran en los atracones.

A diferencia de la anorexia nerviosa, en la bulimia no hay una bajada de peso acusada, por lo que no será fácil detectarla si esperamos a que la persona que creemos que puede padecerla baje de peso.

En ocasiones lo más perceptible es notar que la persona va siempre al baño después de comer, que no hace alguna de las comidas fundamentales del día o, como en el relato, encontrar restos del atracón o del vómito.

Es muy importante un tratamiento a tiempo para romper el círculo vicioso en el que se encuentra esa persona. Lo más importante para la familia es proporcionar apoyo y evitar las recriminaciones. Entre los profesionales y la familia, la recuperación será posible y la persona con bulimia nerviosa podrá continuar con su vida cotidiana.

Anorexia - Adamia

Anorexia

Apenas te das cuenta de cuándo empieza todo, el comienzo de la anorexia siempre es muy difuso. Y todavía más complicado es detectarlo para los padres.

Los padres tan sólo pueden percibir que su hijo/a cada vez come menos pero con excusas o argumentos muy convincentes (“hoy le duele la barriga”, “ya comió algo en el colegio”, “ya no le gusta este alimento”, “le sienta muy pesado en el estómago”, “ahora quiere alimentarse de manera sana”, “hoy no tiene apetito”, “ya no le gustan los fritos”, etc.).

Nada parece llamar la atención. Pero dentro de la persona enferma todo cambia.

Un desequilibrio en la alimentación desestabiliza todo lo demás, es como una cuerda en la que si mueves uno de sus cabos el resto de la cuerda también se mueve. Afecta a la concentración, a la manera de pensar, a los estudios, a las relaciones sociales y familiares y a la personalidad.

Ninguno de los Trastornos de la Conducta Alimentaria es una simple obsesión por el físico o por estar delgado/a, sino que arrastra más problemas de fondo: inseguridades, baja autoestima, pérdida de personas importantes, necesidad de ser mejor, problemas de personalidad, situación familiar desestructurada, depresión, ansiedad, obsesiones… y es precisamente esta sintomatología la que se debe trabajar en consulta.

Un correcto tratamiento de la anorexia integra una rehabilitación nutricional, es decir, dar unas pautas acerca de una dieta equilibrada y saludable según las necesidades de cada uno, sumado a una terapia psicológica en la que se trabajen todos los pensamientos, inseguridades o distorsiones del/de la paciente a fin de que alcance un pensamiento más racional y real que le permita salir de ese túnel oscuro que, os aseguramos, tiene salida.

Si nos cuidamos por dentro, esto se reflejará por fuera. Os invitamos a ver la comida como vuestro combustible, vuestra aliada, y no como una enemiga. Si dejas que la comida gane la batalla estarás renunciando a tu felicidad.